lunes, 9 de junio de 2008

EL SAPO DE LAS PISCINAS


'La rana y el príncipe' de Serrat.


Aquí donde la veis o lo veis, tan tiesa o tieso (según si es rana o sapo), la o el especimen en cuestión está muerta o muerto (por eso está tan tiesa o tieso). La imagen o el fotograma fue captada o captado en el complejo o compleja municipal o municipala de piscinas, que ya se prepara para abrir.

Suponemos que la rana o el sapo, que vivía tan apaciblemente en este lugar, se ha quedado muerta o muerto, como una piedra o piedro, al saber que varios años o anualidades después de su apertura o inauguración la depuradora o sistema depurador de las piscinas o piscinos sigue sin ser reparada o reparado.

NOTA 1: este mensaje/a goza del visto bueno/a del Instituto/a Andaluz/a de la Mujer/a, pues en él/ella no existen connotaciones/as sexuales. O sea/o, que es asexual/lo.

NOTA 2: sobre la rana o el sapo, hay quien opina que si le das un beso se convierte en cierto concejal andalucista desaparecido de la actualidad informativa.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Habrá que valorar el sentido, o el sin sentido, de algunos textos cuando se nos obligan a deambular en exceso con las lás o los lás.

luigi dijo...

Rana o rano, ¿no había alguien que le decían el rano?

Alberto Román dijo...

PARA ANÓNIMO

En la mayoría de las ocasiones considero que esto del hablar 'políticamente correcto' con 'discriminación positiva' hacia la mujer y con 'igualdad léxica de género' es un 'sinsentido'. O nos quedamos cortos o nos pasamos. Por cierto..... ¿eres anónimo o anónima?, jejeje

PARA LUIGI

Que passsa, tío!!!!!!. Efectivamente hay un 'rano' muy conocido. ¿Qué tal si te refresco la memoria tomando unas cañas?. Avísame cuando vengas, mamoncete.

AguLuna dijo...

Jajaja que bueno. Encima ahora salta la ministra con lo de "miembra". A veces nos pasamos siete pueblos de políticamente correctos.

Alberto Román dijo...

Pues no sabes lo complicado que es a veces escribir ciertas noticias. A la hora de redactar, yo opto por usar el castellano que estudié y aprendí, y le añado un poco de sentido común